La actriz y modelo Sarodj Bertin tenía apenas ocho años de edad cuando en 1995, en Haití, asesinaron a su madre Mireille Durocher, una activista de los derechos humanos que había creado su propio partido político y que al momento de su muerte se encontraba litigando con el ejército de Estados Unidos.
Durocher era una abogada de 38 años, representante de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), y realizaba graves denuncias que comprometían al gobierno de Jean Aristide.
Sarodj llegó a vivir en República Dominicana con su padre y sus tres hermanos y desde ese momento supo que quería ser abogada y que debía seguir trabajando por los más necesitados, de igual modo que lo hizo su madre.
“A la semana de haber perdido a mi madre cumplí nueve años. Yo sabía que quería ser abogada y que al igual como lo hizo mi madre me sentía con el compromiso de continuar con su legado ayudando a los más indefensos”, recordó.

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